Sinopsis de este capítulo
El candidato es aquella persona que pide poco a muchos.
Es decir, no les pide grandes sacrificios (como ir
a la guerra) sino algo menos laborioso: que le voten.
Su mérito consiste en conseguir que lo haga
mucha gente.
En este capítulo veremos las técnicas
comunicativas que usa y que se derivan del hecho que
compite con otros candidatos en un entorno saturado
de noticias (cada día hay un tema nuevo que
desplaza al del día anterior). Tales reglas
provienen de la retórica, de la estrategia,
de los usos en los medios de comunicación o
de la costumbre política.
Se trata, además, la finalidad del humor en
las intervenciones y se lo distingue de la comicidad.
Indice del Capítulo
Documentación añadida
Expediente del hundimiento del techo de
la escuela de Ohanes (1734)
Siendo éste un capítulo dedicado a la
comunicación de los políticos, y coincidiendo
con el año del hundimiento de diversas viviendas
del Barrio del Carmel (Barcelona), el único
texto que puede añadirse cómo documentación
es esta joya documental (a pesar de la tragedia del
hecho en sí) que data de 1734 y nos ilustra
sobre la gestión política y la comunicación
en un caso de hundimiento de un centro escolar que
acabó con un maestro y quince escolares muertos.
"Acuso
recibo a su oficio de 29 de Noviembre del pasado año
y me parece excesiva tanta machaconería en
el asunto de la viga. Sepa el señor Maestro,
que si no le conviene la Escuela puede pillar el camino
e irse a otro sitio que aquí para lo que enseña,
falta no hace. ¿qué le importan a estas
gentes, ni a nadie ¿dónde está
Marte?, ni las vueltas que da la luna, ni que cuatro
por seis son veintisiete, ni que Miguel de Cervantes
descubrió las Américas? Para coger un
mancaje, basta y sobra con tener fuerzas para ello.
No obstante, como soy amante de la curtura y no quiero
que digan que he ablao al maestro y no le trato como
se debe, nombraré una comisión que informe
sobre el asunto de la viga y si resulta que usted
me ha engañado sa caído.” [leer expediente
completo...]
El candidato y la sociedad desmemoriada
En este capítulo se explican las técnicas
que puede usar usted y que se basan en la poca memoria
que tiene nuestro sistema social.
Catalunya es el único país del mundo
donde un rector de universidad, Carlos Solá,
que haya defendido por escrito, en reiteradas ocasiones,
el derecho a plagiar trabajos para acceder a una plaza
de profesor universitario, cuando se meta a político
(por Esquerra Republicana de Catalunya) le nombren
Conseller de Universidades y la Sociedad de la Información.
Pero si esto no es poco asombroso, lean qué
ofrece un exministro de Medio Ambiente cuando luego
de dejar el cargo se presenta a Presidente Autonómico:
“Matas, según se ha comprometido en
su programa, eliminará la polémica ecotasa,
construirá autopistas, desaladoras, y abrirá
la puerta a nuevos campos de golf y a más puertos
deportivos” (A. Manresa, en El País,
27/5/2003)
¿No tenían a otra persona en Esquerra
Republicana para esta cartera que a un “manchado”
como Solá? ¿No había otra cartera
para un político balear como Matas, a los que
se asocia tradicionalmente con la urbanización
excesiva de los paraísos naturales, que la
de Medio Ambiente?
Humor y comicidad en Hitler y Churchill
En el apartado siete de este capítulo se exponen
las formas en que los candidatos deben usar, bien
el humor bien la comicidad, en sus intervenciones.
De la entrevista a Andrew Roberts (El País,
14/5/2003) vemos que existen semejanzas estratégicas
en Hitler y Churchill pero que, en cambio, les distingue
su sentido del humor y la capacidad de reírse
de sí mismos:
“Ambos eran autoritarios, pero lo que hizo
a uno dictador sangriento y al otro no, eran rasgos
de su temperamento. "Churchill fue durisimo,
pero no cruel. Y tenía un gran sentido del
humor y capacidad de reírse de sí mismo,
algo que es dificil imagínar en Hitler, Franco
o Mussolini". También las diferencias
de visión y el carácter fueron cruciales
al final. "Churchill aprendió de los errores,
escuchó siempre a sus colaboradores y mantuvo
una visión global. Hitler se perdió
en los pequeños detalles y nunca admitió
sus equivocaciones, como la invasión de laURSS".
(Andrew Roberts entrevistado por Ruiz Mantilla).