Documentación
añadida
Aplique los conocimientos expuestos en “la
regla de las dos velocidades” del capítulo
cinco a la campaña del Partido Socialista (elecciones
marzo 2003) basada en las siglas ZP. Elabore sus conclusiones
a partir de los siguientes fragmentos de la entrevista
de Núria Navarro a Juan Campmany, el creativo
autor de la marca ZP en la campaña (El Periódico,
2/17/2005).
“--Zapatero era un producto difícil
de vender en el 2001.
--Muy difícil. Aceptar aquel reto era como
correr una maratón cuesta arriba. El PP gobernaba
con mayoría, el PSOE arrastraba una imagen
negativa y su líder no era ni conocido ni reconocido.
--¿Qué le convenció?
--El desafío. Cuando Pepe Blanco, secretario
de organización del PSOE, me dijo que querían
ganar las elecciones y estar en la Moncloa en el 2004,
le contesté: "Yo hago publicidad, no milagros".
Le dije que la imagen de un partido político
no se cambia de un día para otro. Pero él
me respondió: "Es que el partido ha cambiado,
la gente ha cambiado". Estaba tan convencido
que...”
“--¿Qué tal es en la distancia
corta?
--Da la impresión de que hace tiempo que le
conoces. Lo sientes amigo. No va con segundas. Te
coge del brazo cuando habla contigo. Pronto vi que
debía acercarlo a los ciudadanos. Pero antes
teníamos que comunicar el cambio del partido.
Cuando la gente se diera cuenta de que el partido
había cambiado, se preguntaría quién
lo había hecho.
--Parece sencillo.
--Y mientras, el PP creía que ganaba el partido
sin bajar del autobús, como decía Helenio
Herrera.
--¿Aznar fue mejor publicista de Zapatero
que usted?
--¡El mejor! ¡Aznar habría perdido
contra sí mismo! Marcaba los goles contra su
portería. Cosa que nos fue muy bien. A mi juicio,
su error más grave, al margen de la guerra,
fue que tapó a Rajoy. Quiso ser más
presidente del Gobierno que nunca.”
“--Su espuma fue el glorioso ZP.
--Trabajando sobre la idea de Zapatero Presidente,
tropezamos con esa fórmula... Lo aproximaba
aún más a la gente. Yo avisé
a Blanco de que si el PP lo criticaba, se hacían
chistes y salía en los medios de comunicación,
sería un acierto. Se lo presenté a Zapatero
y dijo literalmente: "A mí me parece cojonudo".
--Muy directo.
--Y lo empleó el 12 de febrero, día
de presentación de la campaña electoral.
Al día siguiente Zaplana entró al trapo,
llovieron los chistes, salió en las portadas.
Tres días después el Gobierno del PP
cortó todo comentario al respecto. ¡Había
calado!”