Documentación
añadida
La morosidad de La Fura dels Baus
En este capítulo avisamos a las pequeñas
empresas de su actitud equivocada cuando optan por
trabajar bajo condiciones inaceptables para empresas
grandes, pensando en que la táctica de no ganar
nada incialmente les permitirá ganar en un
futuro (cuando menos, establecer una posición
más sólida).
En el libro se detalla todo el proceso estratégico-comunicativo
a que les lleva esta opción. Sin embargo, un
ejemplo que viene como anillo al dedo es un caso de
morosidad vergonzosa de la compañía
de teatro La Fura dels Baus. A raíz de lo que
observé, la táctica de esta compañía
es dirigirse a toda suerte de creativos o empresas
que inician su singladura con la promesa de grandes
proyectos a cambio de la realización de maquetas.
Estas maquetas o prototipos o bien se pacta de entrada
que sean a cargo de la empresa pequeña o bien
la Fura no los paga.
En verano de 2003 la Fura dels Baus encargó
a un grupo de jóvenes creadores la realización
de una maqueta multimedia para el año del centenario
del Quijote. No hace falta decir que este grupo todavía
espera que le paguen. Lo más asombroso, sin
embargo, fue observar cómo la Fura procedía
en el diseño de la obra teatral sin ninguna
idea rectora, tan solo una estrategia simple de supermercado:
ofrecer contenidos a diversas instituciones (que son
las que iban a subvencionar el espectáculo)
y colocarlos, juntos y revueltos, en un barco llamado
Naumon.
Un texto que resume bien la desvergüenza que
supone para la profesión teatral esta actitud
es el siguiente artículo:
Circo
pagado con dinero público.
La movilización apetitiva (o artista postmoderno
necesita experiencias gratificantes para implicarse
en una causa)
En el capítulo seis se ilustra el tema de
la motivación apetitiva con una referencia
a la película Blueberry. Cualquier seguidor
de la serie original en comic estará de acuerdo
en que la cinta no tiene nada que ver con el espíritu,
el planteamiento o la acción de Charlier y
Giraud. El atentado que supone esta película
a la obra original ni siquiera es alevoso, porque
tanta ignorancia de la misma no puede llegar ni a
un nivel mínimo de maldad.
Para que se hagan una idea de lo que mueve al director
realmente para hacer películas, reproducimos
una declaración suya sobre la realización:
"La filmación duró 20 semanas.
Primero rodamos en México, después en
España, seguidamente en Francia y,por último,
de nuevo en España. A nivel físico,
fue muy duro, ya que trabajábamos seis días
a la semana. Había también muchos traslados,
en los que se formaba una gigantesca caravana de vehículos.
Casi cada semana cambiábamos de país.
La organización de todo aquello era también
muy complicada debido al tiempo atmosférico,
que acabó convirtiendo a la madre naturaleza
en uno de los actores principales de la película.
Mirando atrás, puedo decir que la Madre Naturaleza
fue quién me guió en mi elección
de los paisajes; era el espacio y la fuerza que mostraban
los paisajes. Cuando encontraba el escenario que me
parecía adecuado, integraba las escenas del
guión para que transcurrieran allí.
Empezamos con una semana de rodaje en helicópteros,
sin actores, sólo dobles especialistas a caballo,
¡fue agotador! El helicóptero volaba
durante horas, aterrizaba en puntos preestablecidos,
repostaba de unos camiones cisterna y de nuevo en
el aire; y así todo el día. Debo admitir
no obstante que tuvimos mucha suerte. En particular,
recuerdo un plano desde lo alto de un desfiladero,
por el que caía una cascada; un lugar donde
los vientos son fuertes y racheados, muy peligroso
para sobrevolarlo. Sin embargo, el día que
rodamos, el lugar estaba en calma."
En definitiva: ¿se trata de hacer cine profesional
o de vivir experiencias aventureras y gratificantes
que pague el productor?